Phenomedia XIV. La época de la ilustración

Publicado: octubre 10, 2009 en Aprender, Cultura, Deleita tu mente, lectura, Phenomedia, Piensa y lee

Gracias por continuar en ésta nueva versión de Piensa y Lee, agradecemos todos sus aportes, comentarios, sugerencias, imágenes, pensamientos y más a nuestro correo, hoy regresamos tras el mediático escándalo qué causó el documental sobre las vacunas (del cual aún resta una parte) a la entrega semanal de nuestra Phenomedia, en esta ocasión y como siempre proponiendo lo mejor en pos de la construcción de una verdadera República, hablaremos de la Época de la ilustración.

Hace dos siglos en nuestra civilización naciente y floreciente, se dio un lapso de tiempo en donde todos se dedicaban al conocimiento, a la búsqueda de respuestas, a meditar, a filosofar sobre la naturaleza del mundo, a racionalizar, a criticar lo fundamentado en aquél entonces, a ésta gloriosa etapa de la humanidad se le conoció como la ilustración ó la época de las luces, y no era para menos, sí tomamos en cuenta qué dicho periodo ocupó un siglo en nuestra historia, pero, ¿De qué trataba aquél tiempo? Bueno, en aquél entonces, salieron al mundo los primeros grandes hombres y mujeres pensadores, aquellos quienes buscaban conocimiento como alimento, y qué sentaron las bases de las sociedades actuales Europeas, se trató de una etapa donde se buscaba infundir el conocimiento en toda persona, los pensadores de la Ilustración sostenían un argumento sencillo, comprensible y altamente acorde acerca de qué la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición, la tiranía, y construir un mundo mejor.

Miren desde donde encontramos ubicado un postulado aquí tantas veces comentado, “Construir un mundo mejor”, aquellos pensadores de la ilustración estaban en lo correcto, hoy en día más qué nunca podemos observar éste principio activamente en el País, asociado implícitamente a la educación, un tema del cual ya hemos hablado aquí, y qué por consiguiente estamos obligados a tocar cuando nos referimos a la época más esplendorosa de la humanidad, la ilustración nos enseñó la otra cara del ser humano, la razón, un don qué poseemos para discernir nuestra realidad y transformarla en conocimiento, un don qué nos hace seres vivos capaces de entablar conversaciones, de redactar, de leer, de construir, pero qué sí es mal utilizado, puede hacer de la humanidad un mundo inconsistente, inestable, sin paz, sin igualdad, sin conciencia, y sobre todo sin preocupación alguna por el prójimo.

Hace poco me enteré del “galardón” al presidente Obama mediante el “premio nobel de la paz”, cosa qué me dio pie a realizar ésta Phenomedia, y me llevó a recordar aquellas lecciones de Historia Universal sobre la Ilustración, por qué es verdad qué hoy en día dicho “galardón” es más qué nada un teatro montado con el hecho de socializar, hacer amistades poderosas, obtener beneficios, entre muchas más cosas obscuras, lo que verdaderamente deseo hacer mención es a la burla en la qué se ha convertido la mayor parte de los ciudadanos del mundo, aún cuando sea un absurdo es simple hecho de qué un líder político “concurse” por tal “premio”, lo es más su naturaleza, la de un personaje representante de un gobierno guerrero, aniquilador, homicida y genocida, del cual no pierde oportunidad de hacer conflicto con quién sea, donde sea y cuándo sea. Una naturaleza violenta per se debería estar totalmente apartada de dichos “galardones”, sin duda es un mundo el de hoy sin pies ni cabeza, un mundo del revés.

En la ilustración de los siglos XVII y XVIII esto seguramente nunca se hubiese dado, por qué en aquellos días no solo se buscaba el conocimiento, sino además, se premiaba al mismo como verdaderamente lo merecía, pero esto excede por mucho un simple “premio”, esto ya es un arraigo de varios años, el conocimiento ha sido dejado del lado, el conocimiento poco a poco ha sido enterrado, cada vez más y más profundo, el conocimiento ha dejado de ser el complemento del hombre y ha sido relegado a ser un “accesorio”, el conocimiento hoy día está mal visto, el conocimiento se está perdiendo de generación en generación, sin conocimiento estamos destinados a ser material inerte qué vaga por el triste mundo de la incultura, lo banal, la estulticia y la locura mediática, sin conocimiento no hay hombre, sólo títeres.

Qué decepcionados deben estar aquellos grandes pensadores y pensadoras, aquellos filósofos, aquellos científicos, aquellos criticistas, aquellos dueños del conocimiento y portadores de valores sociales e igualitarios de una sociedad compuesta y centrada en materialismos, en consumismo, en falsas creencias, adoradores de lo banal y de lo inocuo, una sociedad sin memoria, una sociedad a la qué su pasado le es completamente indiferente, una sociedad hecha en fábricas llamadas “medios masivos de des-información”, empaquetada, plastificada, colocada en anaqueles y vendida al mejor postor.

Sin dudas qué hoy los conocimientos son como el alimento, cada vez escasea más, y no solamente se debe a la permisiva sociedad en la qué nos encontramos envueltos, se debe a un compromiso de los poderosos para mantener subyugado al pueblo, un pueblo golpeado, un pueblo maniatado, un pueblo saqueado, un pueblo qué no desea revoluciones o movimientos por qué creen qué no podrán cambiar las cosas, un pueblo qué no tiene idea sobre lo qué está parado, un pueblo qué continúa confiando en los políticos, un pueblo qué teme desafiar lo establecido por temor al “qué dirán”, un pueblo al qué no le importa si le otorgan una educación de calidad mientras su “programación televisiva” no cambie, un pueblo al qué sus niños no les preocupan en lo más mínimo, un pueblo qué encomienda sus destinos al Señor para no ser ellos quienes modifiquen su realidad, un pueblo atestado de incompetentes.

Hoy en día estoy convencido de que el “empleo” más sencillo se trata de ser “presidente” en ésta Nación de incompetentes, no existen voces fuertes contra tu “mandato”, no importa sí te robas los recursos del erario, a nadie mucho menos le interesa si aumentas los impuestos, sí el pueblo apenas medio se mal alimenta o si realizas negocios turbios con mercenarios, por qué en ésta Nación de incompetentes todo se arregla desde dar pan y circo a tus títeres, de darles dosis altamente contaminantes de televisión, de enajenarlos con “concursos” estúpidos, de hacerles creer qué viven en el “mejor País del mundo”, de colocar “secuestros” a aeronaves como sucesos mundiales, de usar sombreros, bandas en la cabeza y apodos “graciosos”, sí amigas sí amigos sin duda he descubierto el por qué de la nula preparación académica necesaria para ser “presidente” de la Nación de los incompetentes, por qué se trata de saber vender, saber enajenar, saber mentir, saber robar, saber matar, saber truculentas movidas, pero de conocimiento…. Mejor no hablamos.

Con todo esto me continúo preguntando ¿Qué sucedió con los hombres desinteresados, aquellos qué transmitían el conocimiento libremente sentados a la vereda del río? Pues todos, por desgracia, están muertos y seguramente lamentando nuestro deplorable estado, por qué a tres siglos de aquellos acontecimientos, aún no entendemos qué la educación es la llave para el bienestar social, qué la educación no es un lujo y sí un derecho inalienable de cualquier ser humano, qué no se debe ser millonario para poder tener educación de calidad, qué el conocimiento no debe ser clasicista y si igualitario, por desgracia aún continuamos alimentando la hoguera de la des-información, de la mentira, de la tiranía, del fascismo, de la traición, del obscurantismo con todo aquél rico legado de nuestra historia, con aquellos hombres y mujeres qué se atrevieron a desafiar el mundo establecido, quienes se imaginaron un mundo mejor, quienes lucharon con la bandera de la coherencia y la razón, quienes atacaron a la estulticia con el arsenal del conocimiento.

Sin dudas qué el mundo de hoy enfrenta un cambio, enfrenta un obscurantismo severo y terrible, enfrenta problemas de existencia per se en él, enfrenta a dos clases: Quienes defendemos el conocimiento, su legado, su predicación y su adoctrinamiento y quienes defienden la mentira, la estulticia y el obscurantismo intelectual en pos de su beneficio.

Deberemos entonces continuar con nuestra labor, continuar enseñando a todo aquél qué lo desee, continuar el ejemplo de los pensadores e intelectuales de la ilustración, qué a más de tres siglos, deberá alzar nuevamente su bandera para salvar a la humanidad.

Por qué es deber nuestro nunca olvidar nuestro pasado, nuestra historia, de dónde venimos es la llave para saber hacia dónde nos dirigimos; sin aquellas lecciones tomadas por nuestros antepasados estamos condenados a repetir los mismos errores.   

Como final añado un excelente documental sobre la Ilustración

Me despido de ustedes no sin antes decirles:

“Sabemos muy poco, y sin embargo es sorprendente que sepamos tanto, y es todavía más sorprendente que tan poco conocimiento nos dé tanto poder”.

Bertrand Russell

“Sólo los instruidos son libres”.

Epicteto

Saludos

Piensa y Lee

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comentarios
  1. °°° Diva °°° dice:

    Hola Adri

    Considero la época de la ilustración una de los momentos más brillantes del ser humano, no solamente por todo lo intelectual o científico sino más bien por el uso adecuado de la razón, el encausamiento de la misma en beneficio de la humanidad, ahí nació el socialismo y la inspiración qué perdura hasta nuestros días.

    Por desgracia es verdad hoy en día el conocimiento está subyugado a unos pocos, es moneda corriente la tontera, el fanatismo, y la basura mediática de los medios, sin duda han logrado crear una Nación de incompetentes.

    Tomo tu mensaje como siempre, un mensaje de alguién que en verdad se preocupa de nuestra pobre situación, creeme quienes te conocemos y seguimos tu gran sitio estamos contigo, ayudando a divulgar el conocimiento, por pequeño ó grande que sea.

    Eso nos hace mejores personas.

    Un enorme beso
    mmmmmmmmmmmmmuuuuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

    P.D. Me encantaron tus frases.

    Te dejo una:

    ¿Queréis prevenir los delitos? Haced que la ilustración acompañe a la libertad. Los males que nacen de los conocimientos están en razón inversa de la difusión de los mismos, y los bienes lo están en razón directa.

    Cesare Beccaria

    °°Diva°°

  2. Maite dice:

    Hola

    Excelente, de verdad, excelente, no cabe duda que hoy en día todos aquellos intelectuales deben de estar decepcionados de nuestra triste realidad.

    Qué buen programa el de Venezuela, mira que diferencias ¿No?, aquí les ponen la ratademia, shows de nulo nivel cultural, y allá, pura cultura, no cabe duda que Hugo Chávez, ha logrado una gran Nación.

    Gracias por ilustrar al inepto

    Besos
    Mai

  3. Aidee dice:

    Vaya, que gran artículo, es verdad todos los intelectuales deben de estar ahora mismo deseando que una nueva época de ilustración, llegue a nuestro tiempo, cuanta falta nos hace…

    Por cierto, curioso que solo en dos o tres artículos, algunos se basen para criicar tu estupendo trabajo, hay si así criticaramos a quién de verdad lo merece….

    Ilustración…. ¡YA!

    Besos de
    Aidee
    😉

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