Ciencia: El Proyecto LHC, ¿Jugando a ser Dios?

Publicado: junio 13, 2009 en Aprender, Ciencia, Cultura, Falso / Verdadero, How Works?, investigacion +, Laboratorio, Noticias, Novedades, Piensa, Piensa y lee

sps-lhc-outline-with-rad_gif_1

Bienvenidos (as) a esta entrega de Ciencia, dónde les contaré acerca de un proyecto realizado en Ginebra, Suiza a 100 metros bajo tierra, es llamado el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, según las siglas Inglesas), es el mayor instrumento científico jamás construido, emerge como una catedral de cables y acero dispuesta a arrancar los secretos de la creación del universo a partir de este próximo invierno desde un lugar de la campiña suiza. «Es una sensación fantástica, como esperar un bebé que va a nacer, salvo que ha tardado 19 años en vez de nueve meses», comenta entusiasmado Daniel Denegri, responsable de CMS.
El CMS es uno de los experimentos de la física de partículas preparados por el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) dentro del proyecto Gran Colisionador de Hadrones, en el que han trabajado más de 10.000 investigadores. En Noviembre, dos haces de protones se cruzarán a una velocidad próxima a la de la luz en el interior de un túnel de 27 kilómetros de circunferencia bajo la frontera franco-suiza.
 
En cuatro puntos, estos haces chocarán entre sí en enormes colisionadores cuya misión consiste en analizar cada segundo las partículas resultantes de la colisión de dos mil millones de protones en condiciones semejantes a las registradas justo después del big bang. El helio líquido enfría los imanes superconductores hasta los -271 grados, que son los que se encargan de orientar los haces, el uno hacia el otro. Dentro de los colisionadores, la temperatura superará a la del Sol.
 
Este punto de vista suscita inquietud entre aquellos que temen por la desaparición del planeta en una especie de gran agujero negro, pero Sophie Tesauri, de la oficina de prensa del CERN, asegura: «No hay nada que temer: la cantidad de materia oscura será ínfima».
  
Bosón de Higgs
La sala informática del CERN y sus 3.000 ordenadores deberán seleccionar los mil millones de bits de informaciones enviadas cada segundo por los colisionadores, dos de los cuales, el Atlas y el CMS, compiten entre sí por detectar el santo grial de la física: el bosón de Higgs, una partícula ‘descubierta’ por deducción en 1964 cuya existencia no se ha demostrado. Los que lo consigan bien podrían llevarse el Premio Nobel.
 
La grandeza del proyecto LCH, que será puesto en marcha de nueva cuenta oficialmente el próximo mes de Noviembre, da algo de vértigo a los científicos. «Si no encontramos nada de espectacular, será quizá el último proyecto de este tipo», reconoce Denegri.
Pero no todo es color de rosa, para los anticiencia esta es la máquina del Doomsday, ¿Será verdad?
 
De los cataclismos preconizados por algunos científicos disidentes, destaca por su originalidad el reflejado en una reciente demanda contra el Departamento de Energía (DoE) de los EEUU, los laboratorios Fermilab y CERN, la National Science Fundation y otras entidades del DoE presentada por el físico Walter L. Wagner y  el científico Luis Sancho, en un juzgado de Hawaii. Tras leer el texto de la misma sólo cabe una conclusión: el gran colisionador de protones LHC del CERN podría convertirse en la “máquina del día del juicio final” (en inglés, “the doomsday machine“).

Si los demandantes tienen razón, el LHC podría acabar con nuestro planeta de “al menos” cuatro maneras diferentemente letales:

  • A través de la creación de unos estados ligados de materia extraña denominados “strangelets”, que gracias a una reacción en cadena lograrían transformar toda la materia “ordinaria” de la tierra en “materia extraña”.
  • A través de la creación de microagujeros negros, que acretarían la masa de la tierra hasta absorberla por completo.
  • A través de la creación de monopolos magnéticos, que provocarían la desintegración de los protones, constituyentes de la materia nuclear ordinaria.
  • A través de la formación de burbujas de vacío cuántico, que modificarían el estado en el que se encuentra el universo y nos llevarían a otro en el que no podríamos existir.

Ante semejante panorama, la solicitud Wagner y Sancho de retrasar cautelarmente un proyecto científico de miles de millones de euros no resulta demasiado descabellada. Al fin al cabo, ¡Ellos  hablan de salvar el mundo!

Pero para aceptar semejante premisa hace falta algo más que amedrentar a la opinión pública con el enorme daño potencial que puede causar el LHC. Es necesario un análisis racional y riguroso ya que, de no permanecer vigilantes ante los vaticinios sin fundamento, nuestra sociedad quedaría a merced de quiromantes, astrólogos, numerólogos, tarotistas, espiritistas o curanderos. Les planteo una pregunta muy simple que ilustra el problema, ¿aceptarían sin rechistar la suspensión indefinida de su sueldo porque un economista sostiene que es la única manera de salvarnos de la  “desaceleración” o “crisis”? ¿No pedirían una segunda opinión antes de aceptar como válida la tesis?.

Pués con el proyecto LHC pasa lo mismo, y aquí nos topamos con el primer escollo. A diferencia de otras disciplinas del conocimiento más popularizadas, resulta imposible que un profano en la materia atisbe lo que hay de cierto o falso en las aseveraciones realizadas por Wagner y Sancho. Incluso el propio lenguaje es incomprensible: ¿qué son los strangelets? ¿y los monopolos? o aunque nos suene su nombre, ¿sabemos realmente lo que es un agujero negro?

La comprensión de las respuestas a estas preguntas requiere amplios conocimientos sobre el modelo estándar de las interacciones electrodébiles, la mecánica cuántica, la teoría de la relatividad general y algunas otras teorías físicas que, obviamente, no todos tienen. Inevitablemente, hay que recurrir al diagnóstico de los expertos, porque sólo ellos, a través de la aplicación de teorías científicas validadas y contrastadas (que no especulaciones), la observación de fenómenos naturales y su reproducción controlada (y a pequeña escala) en el laboratorio, pueden aportar algo de luz.

Y eso es precisamente lo que han hecho los reputados físicos que forman el comité para la evaluación de la seguridad del LHC (LHC Safety Assessment Group – LSAG). Sus conclusiones están recogidas en varios informes técnicos (resúmen en castellano) y no pueden ser más contundentes: el LHC no es ninguna máquina del día juicio final y existen pruebas fehacientes que avalan tal afirmación. A pesar de lo técnico de sus argumentos, la base subyacente es comprensible por todos.

1. Nuestro planeta lleva expuesto a fenómenos naturales similares o peores a los que serán producidos en el LHC y, sin embargo, sigue existiendo.

El LHC, como otros aceleradores de partículas, recrea el fenómeno natural de los rayos cósmicos en condiciones de laboratorio controladas. Los rayos cósmicos son partículas producidas en el espacio sideral y las energías de algunas de ellas son mucho mayores que las que se producirán en el LHC.  La energía y la frecuencia a la que llegan a la atmósfera de la Tierra se han medido en experimentos durante más de 70 años. Esto permite calcular de forma inambigua que la Tierra ha sufrido un bombardeo natural equivalente a un millón de experimentos del LHC, y afortunadamente para nosotros, el planeta todavía existe. A aquellos que consideran que la probabilidad de uno entre un millón sigue siendo excesivamente alta (cualquier medida de precaución es poca con lo que nos estamos jugando), cabe recordarles que orbitamos alrededor del sol, una estrella que por su gigantesco tamaño ha sufrido 10000 veces más bombardeos y sigue tan campante. La probabilidad de uno entre diezmil millones todavía se reduce más si tenemos en cuenta las 10 estrellas que forman  una galaxia y las 10 galaxias que forman el universo visible. Multiplicando todas las cifras llegamos al dato de que en el universo se han producido del orden de 10 experimentos como el LHC (a un ritmo de 3·10 experimentos por segundo) y los astrónomos no han observado ningún fenómeno como el postulado por Wagner y Sancho: las estrellas y las galaxias todavía existen. Así pues,  o bien los microagujeros negros, los monopolos o las burbujas de vacío cuántico no se producen o, de hacerlo, son inofensivos.
2. Durante la operación del colisionador de iones pesados relativistas (RHIC) en Brookhaven (EEUU) no se ha observado ni un sólo strangelet.

La primera vez que se planteó la cuestión de si los “strangelets” pueden fusionarse con la materia ordinaria y cambiarla por “materia extraña” fue en el año 2000 cuando comenzó a funcionar el Colisionador de Iones Pesados Relativistas (RHIC) en Estados Unidos. Un estudio de esa época demostró que no existían razones para preocuparse, y el acelerador RHIC ha funcionado durante ocho años buscando strangelets sin haberlos encontrado. Durante algunos periodos el LHC funcionará con haces de núcleos pesados, como el RHIC. Los haces del LHC tendrán una energía mayor que el RHIC, lo que hace todavía menos probable que pudieran formarse strangelets. Es difícil que la “materia extraña” pueda agruparse en las altas temperaturas producidas en dichos colisionadores, de la misma forma que el hielo no se forma en agua caliente. Además los constituyentes estarán más diluidos en el LHC que en el RHIC, lo que hace más difícil que la “materia extraña” pueda agruparse. La producción de strangelets en el LHC es menos probable que el RHIC, y la experiencia en este acelerador ha validado el argumento de que no se pueden producir strangelets (texto extraído del resumen del LSAG en castellano).

Lleva su tiempo y su esfuerzo, pero la ciencia sí es capaz de contestar y relegar algunas de las profecías catastrofistas, como las de Wagner y Sancho, al plano de lo irracional. Podemos pues estar tranquilos respecto al LHC y enfocar nuestra curiosidad constructivamente hacia los fabulosos y apasionantes descubrimientos y preguntas que nos deparará. Si se cumpliesen los vaticinios de los ingenieros (¡ah, qué tipo predicciones tan distintas!), sólo faltan seis meses para su re-inauguración.

A ustedes ¿Qué les parece? ¿Creen que se va a acabar el mundo? ¿Jugamos a ser Dios? ¿Sólo buscamos más conocimiento y respuestas a todas nuestras preguntas?

Atentos a Noviembre ¡Viva la Ciencia y el Conocimiento!

Piensa y Lee

Saludos

Anuncios
comentarios
  1. Maite dice:

    Muy interesante tu artículo la verdad había escuchado sobre este proyecto y quedé lejos de asustada, emocionada pués si se logra lo que los científicos buscan abrirá nuevas puertas al conocimiento y respuestas a las preguntas pendientes; sé también que hay muchos detractores que tal vez por el celo profesional le buscan la forma para asustar a las personas que lejos están ciertas de conocer los grandes beneficios del resultado positivo del experimento. Ojalá les salga bien y esperaré tu reseña.

    Muy buen post
    Besos
    Mai 😀

  2. Maite dice:

    P.D. No creo que juguemos a ser Dios, más bien jugamos a descubrir por que nació nuestro universo y nuestro planeta.

    Besoos
    Mai 😀

  3. Vidda dice:

    Tambien tienes un excelente blog, que buena info!!!

  4. Vania dice:

    Hola coincido al 100 con el comentario de arriba muy buen blog e info de primera, gracias por la invitación y por acá nos seguiremos viendo. Felicidades un artículo muy interesante ojalá nos dé una nueva visión de nuestro nacimiento, será un descubrimiento que seguro abrirá nuevos horizontes.

    Saludos

  5. Lorena dice:

    Me quedé helada con el alcance de nuestras posibilidades cada vez mas y mas estamos entrando a un territorio nuevo, no explorado y con muchas respuestas y mas preguntas, suerte LHC

    Muy buen articulo

  6. Aidee dice:

    Si! Pienso que hemos entrado en un terreno que no nos corresponde, por mas o menos riesgos que haya no creo que sea de nuestra competencia, es verdad que hara un gran bien si se descubre algo nuevo, pero… si no… que pasará? cual sera el siguiente paso?

    Vamos mal
    Muy buen post
    😀

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s